martes, 16 de agosto de 2011

El fanatismo puede echar todo a perder.


Hace unos días disfruté muchísimo al ver un video del "Tano Pasman", claro que no era el original, sino una adaptación a una situación puntual chilena. Es innegable que lo encontré sumamente chistoso, porque estaba bien adaptado, solo que al ver el original, pude unirlo con la noticia de los "desmanes" o "incidentes" ocurridos en el estadio después de que River Plate se fuera (producto de una pésima campaña) a segunda división del fútbol argentino.
Digo "pude unirlo" porque recién ahí caí en la cuenta de lo que significa realmente la persona detrás de la caricatura del "Tano Pasman": un fanático.

Según el diccionario de la RAE, "fanático" es aquel "Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas." o también quien está "Preocupado o entusiasmado ciegamente por algo. p.e. Fanático por la música.". Cualquiera de ellas tiene, claramente, una connotación negativa desde el momento en que utiliza "tenacidad desmedida y apasionamiento" o lleva sus creencias "ciegamente". En ambas acepciones salta a la vista la falta de racionalidad.

Si definimos al ser humano como un "ser racional", deberíamos partir de la base que sus decisiones están impregnadas de racionalidad y que el análisis de situaciones es la forma en que debería llevar a cabo esas decisiones racionales. Por supuesto, también podemos definir al ser humano como un "ser pensante", con lo que podríamos incluir a las emociones como un elemento de decisión a considerar.

Personalmente, creo que la categoría de "ser pensante" es la que mejor calza con la característica humana por excelencia y es la que permite dar vida al siempre escaso "sentido común". Teniendo un "ser pensante" que utiliza el "sentido común" como insumo para el análisis de situaciones, tiendo a creer que tendremos un ser exitoso en el logro de su objetivo de vida.

Así las cosas, la caricatura del "Tano Pasman" está repetida cada día en muchas situaciones vividas por "seres pensantes", lo que me hace cuestionar que en verdad el hombre utilice el "sentido común" para tomar sus decisiones más importantes, reemplazándolo por el "fanatismo".