jueves, 28 de julio de 2011

Carta abierta a la Comunidad Escolar del Liceo 7 José Toribio Medina de Santiago

Estimados Alumnos:
Hace unas horas terminó la reunión multiestamental en el MinEduc y, según dijeron los dirigentes entrevistados (incluyendo un representante de los Secundarios), las cosas pintan bien, de modo que el lunes próximo habrá una respuesta del Ministro y podrá comenzar la negociación.
Esa será la forma en que resolvamos el problema de fondo, porque después vendrá la inclusión del Congreso y la discusión de los Proyectos de Ley que requerirán modificaciones, incluyendo la Ley de Presupuesto 2012. Los invito a pensar con calma y por ustedes mismos, sin repetir slogans ni consignas que cierran las oportunidades de diálogo constructivo.

Para aquellos que centran la discusión en una supuesta imposibilidad de perder el año escolar, por lo que leen en los diarios o escuchan en la TV, la realidad objetiva es ésta:

  • En todo Chile hay menos de 500 colegios tomados de un total de 2.154; o sea, menos de un 25% de los colegios que reciben algún tipo de financiamiento del Estado.
  • Si las autoridades deciden terminar aquí el año, pueden hacerlo sin mayor preocupación, porque no repetirán TODOS los alumnos, sino solamente aquellos que al día del cierre tengan notas deficientes, que nunca son todos los alumnos.
  • En caso de cerrar el año escolar, habrá un gran problema para los padres de los repitentes, porque seguro tendrán que buscar otros establecimientos; también habrá un problema para los que pasen de curso, porque el vacío de materias que tendrán para 2012 será gigante y el próximo año será peor que éste.
  • Dejo al final mis consideraciones hacia los alumnos de 4ºMedio que deberán rendir la PSU sin haber visto los contenidos necesarios y, por supuesto, les irá peor de lo pensado, agrandando aún más el problema actual y, de seguro, nadie de quienes están en toma les ayudará a estudiar ni les dará trabajo después.

Para los Estudiantes Secundarios en general y los alumnos del Liceo 7 en particular, seguir en toma es la peor decisión que pueden tomar porque pierden mucho y se cierran a la posibilidad de ganar algo; los alumnos que se han autoproclamado dirigentes, por favor no se escuden en lo de la "Lucha de Clases" y "Abusos Históricos" o "Falta de Democracia", porque sus dirigentes nacionales ya dejaron de lado ese lenguaje, en pos de un real acuerdo por mejorar el Sistema Educacional.

La acción más recomendable para los alumnos de Enseñanza Media es cambiar la condición de su movilización de "En Toma" a "En Alerta" y aprovechar positivamente el tiempo que viene. Las decisiones importantes recién comenzarán a ser puestas en práctica a fines de Septiembre y luego en Noviembre, cuando comience la discusión de la Ley de Presupuesto 2012.

Estoy seguro que, entre aquellos que hayan llegado hasta este punto en la lectura habrá algunos que sentirán que les estoy "tratando de quebrar la toma" o "desconociendo como se sacan la ... en la toma" y muchas otras frases que he leído en Prensa Libre. De verdad, lo siento mucho por ellos, porque con su actitud, lo único que han logrado en estos 4 últimos días es minar su supuesta base de apoyo.
Si uno decide hacer algo por los demás y lo hace de corazón y desinteresadamente, nunca le va a refregar eso por la cara a sus eventuales "representados". Ellos no han pedido que tal o cual persona se quede en la toma. Quienes se han quedado lo han hecho por propia decisión y eso no los convierte en superhéroes ni nada similar. Es una acción que se puede agradecer, pero que no genera deuda.

Pocas personas hicieron más por los que menos tenían en Chile que el Padre Alberto Hurtado S.J., don Clotario Blest o la misma Gladys Marín. Ninguno de ellos fue conocido por echarle en cara a sus representados el haber asistido o no a una manifestación o por no haber apoyado a su organización en algún momento. Si ellos no lo hicieron, me parece que muy pocos tienen hoy el derecho de reprochar algo a las bases.

Una vez más, queridos alumnos del Liceo 7, como he venido haciendo hace un tiempo, les invito a ser verdaderos líderes y generar opinión propia con buena información.

Padres y Apoderados:
De la misma manera, quiero volver a invitarles a retomar nuestro rol como verdaderos responsables de las acciones de nuestros hijos en la Comunidad Escolar. Es necesario que enfriemos un poco los ánimos y les hagamos entender que el estado de la movilización debe cambiar.

También es necesario aclarar entre nosotros y entre los alumnos ciertos dichos que, aparte de irrespetuosos, son completamente falsos y solamente han sido generados por esa pésima costumbre de hacer eco del rumor que no tiene comprobación, pero la gente repite:
  • Si realmente el Alcalde hubiera querido desalojar el Liceo, hace mucho rato que habría pasado, porque sólo se requiere su orden para hacerlo; para nada soy ni partidario ni fan del Alcalde Sabat y discrepo en muchas cosas con él y con su estilo, pero debo reconocer que ha sido tan comprensivo como ha sido posible con esta situación.
  • Si el Director quisiera "quebrar el movimiento", hace rato que lo habría hecho. Solamente ha actuado de la forma en que nuestros hijos pudieran sufrir el menor daño, incluso soportando insultos de exaltados.
  • Los profesores son, ante todo, funcionarios del Liceo 7 y por lo tanto de la Corporación Municipal de Educación de Ñuñoa y deben cumplir las instrucciones emanadas de sus autoridades; ellos solamente han tratado de cumplir sus obligaciones de la mejor forma posible. Cuando desean hacer prevalecer sus ideas o motivaciones propias y éstas son diferentes de la voz oficial, deben renunciar a su cargo y con eso se liberan del compromiso.
  • La Municipalidad de Ñuñoa decidió correr con el gasto de pago de remuneraciones del personal directivo y docente, por lo que el movimiento jamás ha sufrido presiones relativas a ésto; cada vez que han hablado de ésto, ha sido por rumores infundados o por titulares de medios de comunicación.
  • El Centro de Padres y Apoderados es una organización que trabaja ad-honorem y por motivación propia en beneficio de la comunidad escolar del Liceo 7. El sólo hecho que sus directivos se hayan encargado de trabajar en ésto les hace acreedores de agradecimiento y no merecen, bajo ninguna circunstancia, los insultos que he leído en Prensa Libre hacia ellos. Para la casi nula cooperación de parte de los apoderados y baja recaudación de fondos que tiene, es casi un milagro que logren hacer algo.

Mi más profundo interés radica en que los adultos entendamos que nuestros hijos son menores de edad que arriesgan demasiado en este conflicto, porque tienen nula experiencia en cómo manejarlo. Hasta el momento "la hemos sacado barata" solamente porque las autoridades no han querido actuar como podrían haberlo hecho.

En lo sucesivo, si queremos realizar tomas en el Liceo, debemos ser los adultos quienes lo hagamos y no permitir que nuestros hijos corran estos riesgos. Estar en una toma puede parecer muy entretenido, pero es una responsabilidad que los niños y adolescentes no deben cargar. Parece que hemos olvidado que ellos no tienen edad para votar, pero sí para ser formalizados por delitos como si fueran adultos. ¿Por qué es ésto? porque durante excesivo tiempo hemos evadido nuestra responsabilidad de adultos y hemos permitido que los más jóvenes arriesguen su integridad y futuro.

Finalmente, deseo recordar a toda la comunidad que nuestro Liceo no es comparable a un Campus Universitario principalmente porque recibe a niños y adolescentes, todos menores de edad; en un Campus, todos los alumnos son mayores de edad y plenamente responsables de sus acciones.

Padres, Apoderados y Alumnos del Liceo 7, les invito a volver a la racionalidad cambiando el estado de la movilización en nuestro Liceo desde "En Toma" a "En Alerta". Según conversé conel Sr. Director del Liceo, está dispuesto a permitir que los lienzos y letreros sean mantenidos a la vista y que haya actividades extracurriculares propias de la movilización. Estoy seguro que el sr. Alcalde Sabat también estará de acuerdo si vamos los apoderados, responsablemente, a reunirnos con él. Desde ya me ofrezco voluntariamente para formar parte de cualquier comisión destinada a reunirnos con las autoridades.

Les saludo cordialmente y con verdadera intención de hacer lo mejor por nuestros hijos.

miércoles, 27 de julio de 2011

Y se viene el jueves, eh-eh-eh!!!


Hoy ha sido un día especial, donde he podido escuchar la voz de la razón muchísimo más fuerte que la voz de la pasión, para variar un poco.
El Presidente Piñera anunció (por fin) que el Estado comenzará a encargarse del equipamiento de 78 liceos técnicos y que el presupuesto 2012 permitirá una cobertura de más del doble de esa cifra (MinEduc). Esa era la señal que estábamos esperando hacia los establecimientos de Educación Media Técnico Profesional hace tiempo y, por fin, hoy apareció.
Asimismo, escuchamos que mañana se reunirá con todos los Presidentes de Partidos Políticos para comenzar las conversaciones que generen los acuerdos necesarios para las modificaciones legales que requiere la reforma al Sistema Educacional. Esa es una excelente noticia, porque cualquier reforma pasará necesariamente por el Congreso y necesitamos que el trámite legislativo sea tan rápido como la prudencia aconseje.
También fuimos testigos del acuerdo en 17 puntos al que llegó el Consejo de Rectores con la CONFECH, quedando pendiente sólo el punto 18, referido al término de las tomas (no de las movilizaciones) para retomar el trabajo académico. Aquí debemos, necesariamente, detenernos en el ejemplo de democracia que la CONFECH está dando. El CRUCH sostiene que la CONFECH puede, per-se, "ordenar" el fin de las tomas, a lo que la CONFECH replica que enviará la información a sus bases y serán los alumnos de cada plantel quienes decidan si siguen o terminan su toma. Eso, justamente, es lo que se llama democracia, porque la CONFECH si bien representa a los alumnos, no tiene atribuciones para darles "órdenes". Es por ésto que sostengo que el acuerdo está en los 18 puntos y no sólo en 17.

Tiempo para exigir, tiempo para implementar
Para los establecimientos de Educación Básica y Media se vienen tiempos de cambio fuerte y profundo. Ya es un secreto a voces que el Gobierno está a favor de terminar con la administración Municipal de Escuelas y Liceos, hecho que está apoyado por sinnúmero de estudios  que avalan la necesidad imperiosa de este cambio.
Este será un proceso largo y difícil que necesitará de un monitoreo continuo por especialistas y, más deseable aún, por las Comunidades Escolares. Lo más probable es que optemos por un modelo de Administración por Consejos Locales, con Escuelas y Liceos dirigidos por Directores seleccionados por la vía del Concurso Público (no importando mucho si es de Presentación o de Oposición) y con personal Docente aún más comprometido, por la vía de mejores remuneraciones y mayor sentido de pertenencia.
El Movimiento Social de este último año ha sido, innegablemente, el motor de estos cambios tan necesarios como urgentes para nuestros niños. Debemos tener en cuenta que todos los cambios implementados con altura de miras ayudarán a reducir el desagradable e indeseable resultado de más de 100.000 niños que terminan cada año su período escolar y NO ENTIENDEN LO QUE LEEN (Educacion2020).
Basta darse el tiempo de leer sitios de opinión o páginas de redes sociales para observar la pobreza de lenguaje y la imperiosa necesidad de mayor foco en la lectura para todos nuestros niños.
Ha llegado, menos mal, el tiempo de promover los Proyectos de Ley necesarios para poner en práctica estos cambios de fondo que nos harán enorgullecernos aún más de nuestro País, al verlo abandonar los "puestos de honor" en rankings de desigualdad y mala calidad de educación.

La Democracia, el motor del cambio real
Estos cambios radicales pueden ser implementados sólo de dos formas: unilateral (requiere una dictadura que lo permita) o concensuada (utilizando canales democráticos). Como no tengo la mínima gana de volver a una dictadura, apoyo firmemente la vía democrática, que por mucho tiempo ha sido el medio que ha impulsado los mejores períodos de nuestra vida republicana.
Es imprescindible, para ello, que todas las personas interesadas en apoyar reformas específicas participen en el proceso democrático; mientras más adherentes tenga cada comunidad escolar, mayores posibilidades de representación habrá en los cambios.
Espero de corazón que sean millones los jóvenes que se incorporen al Registro Electoral este año, para que cuando llegue el momento de participar, puedan hacer valer su pensamiento siguiendo los caminos que extiende una sociedad que aspira a ser cada vez mejor.

A malos ejemplos e intransigencia, debemos decir ¡basta!
Mientras escribo estas palabras, leo con mucha tristeza una noticia referida a balazos en una toma en Puente Alto y, mientras tanto, en el Liceo Polivalente de La Pintana tenía lugar un altercado indeseable. Esos casos, por lo que leo en diversos medios electrónicos, no son los únicos.
Dado que no quiero que volvamos a la era de las Cavernas, creo firmemente en la capacidad de las personas para llegar a acuerdos por la vía de la razón, conversando y acercando posiciones.
Jóvenes: dejen de confundir los términos y las posiciones. El "Principio de Autoridad" significa que hay personas que toman mayores responsabilidades en favor de otras personas y así, la toma de decisiones básicas queda sometida al criterio de estos responsables, que pasan a ser la "Autoridad". Estar sometido a una Autoridad es una regla básica de la convivencia en sociedad, donde las estructuras están jerarquizadas y, como dice el dicho "Dios es el único que no tiene jefe". Así también lo establece nuestra Carta Fundamental en su Art.7º: "Ninguna magistratura, ninguna persona ni grupo de personas pueden atribuirse, ni aun a pretexto de circunstancias extraordinarias, otra autoridad o derechos que los que expresamente se les hayan conferido en virtud de la Constitución o las leyes.
Todo acto en contravención a este artículo es nulo y originará las responsabilidades y sanciones que la ley señale."
Adultos: es nuestro deber restablecer el "Principio de Autoridad" y terminar con su connotación negativa. Tener la Autoridad no implica violencia ni falta de respeto. Ejercer la Autoridad es un proceso complejo que requiere claridad y firmeza, donde además está siempre en claro que la legitimidad de esa Autoridad está basada en el bien común y no en el abuso de poder. Si los jóvenes ven que los adultos no ejercemos ni respetamos a la Autoridad, se sienten con derecho a hacerlo en cualquier momento. De allí a la anarquía es una línea demasiado delgada como para hacer vista gorda.

Cultura y Entendimiento: puntos a favor
Alguna vez me pregunté si había una edad mínima para ser Presidente de Chile. La respuesta venía por el lado obvio: al menos debía tener 18 años, porque es requisito ser Ciudadano de Chile, para lo que debe tener "nacionalidad chilena, 18 años de edad y no estar sujeto a pena aflictiva" (CPR Art. 13º). Averiguando un poco más, llegué al Art. 25º, donde establece una edad mínima de 35 años. ¿Por qué esta edad mínima? Porque debe tener ya una estabilidad mental y cultural que le permitan tomar sus importantes decisiones con mucha más experiencia y respaldo que un adolescente.
Allí hay una base fundamental del entendimiento entre los miembros de una sociedad: el reconocimiento a la experiencia y cultura de otras personas que hacemos cada uno. Obviamente, yo tendría serias dificultades para objetar una decisión tomada por un Director de una Escuela o Liceo, si no cuento con la preparación docente requerida y no tengo la experiencia en el puesto. Sólo podría basarme en el "sentido común" que, lamentablemente cada día queda más comprobado, es el menos común de los sentidos.
De igual forma, como padre o apoderado, decido dejar la educación de mi hijo(a)/pupilo(a) en manos del personal de cierto establecimiento porque cumple los requisitos que yo deseo fijar. Una vez tomada esa decisión, mi hijo(a)/pupilo(a) quedará bajo la responsabilidad y autoridad del personal adecuado en el establecimiento. En ese momento, con toda la libertad que tengo como habitante de un país libre, decido someter parte de mi autoridad a ese mismo personal y ellos, en retribución, me entregan canales por los que puedo dirigir las dudas, quejas o preguntas que considere conveniente.
Las autoridades del establecimiento se comprometen conmigo a cumplir su deber y a comunicarme cada novedad que sea relevante para el desarrollo correcto de esta relación.
Si los padres/apoderados faltamos a nuestro acuerdo permitiendo que nuestros hijos(as)/pupilos(as) se arroguen una autoridad que no tienen, no sólo estamos contraviniendo una norma establecida en nuestra Carta Fundamental, sino además estamos permitiendo que tome decisiones una persona que no está preparada para hacerlo. Eso es una irresponsabilidad además de ser un delito culposo.
¿Permitiríamos que un adolescente fuera Alcalde o Director de un Hospital o conductor de un tren del Metro? Si no hacemos eso, ¿por qué permitimos que nuestros hijos corran los riesgos que corren en estos momentos y nos damos licencia para cometer un delito?
Me parece que ha llegado el momento en que los padres y apoderados retomemos el control de la situación y seamos capaces de establecer acuerdos en beneficio de nuestros propios hijos(as)/pupilos(as). Cualquier acuerdo al que lleguemos, al menos tendrá la validez de que fue tomado por personas con la autoridad necesaria para hacerlo. Ello demostrará nuestra cultura social.

De liderazgos y malentendidos
Al comienzo de estas líneas me referí al acuerdo CRUCH/CONFECH y expuse mis motivos para considerar que los 18 puntos están ya satisfechos. ¿Por qué en éste caso acepto que los alumnos tomen decisiones? Es muy simple: porque son adultos o, al menos, mayores de edad y tienen un régimen de independencia que los escolares no pueden tener.
Ser el líder de un movimiento es emocionante (hay otras personas que escuchan y actúan) pero exige un nivel de responsabilidad tal que no es posible depositar en los hombros de un adolescente. Pretender que es lógico que un adolescente (con la poca experiencia de vida que tiene) pueda decidir los destinos de una comunidad escolar es tan ilusorio como darle el cargo de Presidente de la República. Hay una posibilidad tan baja de que sus decisiones sean acertadas que es más recomendable no correr el riesgo. Eso es un hecho de la causa y no encuentro manera de refutarlo.
Dicho lo anterior, tengo claro que nuestro deber como adultos es potenciar aquellos liderazgos que veamos nacer y guiarlos por el camino de la responsabilidad y la preparación (cultural y personal). Una vez que estén preparados, será natural para ellos ejercer ese liderazgo, pero estarán sujetos a la cultura adquirida, especialmente en cuanto a la Historia. Una dote natural para un líder es lo que las personas llaman "hablar bonito"; sin embargo, esa dote debe estar complementada con vocabulario adecuado, altura de miras y contenido real. Cuando los discursos apasionados son más potentes que los discursos racionales, estamos frente a caudillismos que la Historia ha mostrado siempre como nefastos. Debemos potenciar el liderazgo y no el caudillismo, por el bien de nuestras instituciones.
Las culturas milenarias, todas ellas, han entregado un valor extremo a dos características básicas de una persona: su edad (porque asumen experiencia) y su acervo cultural (porque da muestra de racionalidad). Por algo esas culturas son milenarias, parece que debemos aprender algo de ellas.

lunes, 25 de julio de 2011

De apoyos y otras hierbas

El comienzo con buenos augurios
¡¡¡Estoy feliz!!! Anoche sostuve una larga "conversación" electrónica con alumnos del Liceo 7 JTM y resultó muchísimo mejor de lo que había pensado. Dieron sus opiniones y, con total confianza, mostraron sus puntos de vista y deseos.

Los muchachos están imbuidos de un espírirtu generoso y sólo buscan hacer de nuestro querido Chile un país mejor; en eso y en muchas otras cosas estamos totalmente de acuerdo, lo que hizo el diálogo muy agradable. Sin embargo, están cansados y se nota en sus comentarios que necesitan escuchar acerca de soluciones reales.

¿Qué les deja nuestro actual sistema? Sensación de abandono que no les permite ver las cosas positivas que los rodean, pasiones exacerbadas que nublan la razón, una serie de malas valoraciones del entorno y mala memoria colectiva. En palabras del gran cantautor Alberto Cortez, "olvidamos que somos los demás de los demás, que tenemos el lomo como todos los demás" (http://www.albertocortez.com/canciones/detail.asp?id=94).

¿Qué debería potenciar el sistema educacional? Fuerte sentido de pertenencia, espírirtu de cuerpo, honor personal y colectivo, hambre de conocimiento, deseo de aportar a la comunidad, ideas para mejorar cada día, valoración de las personas en el entorno, reconocimiento de que están en un Liceo que mejora contínuamente, con personas que están ocupadas en hacer de la vida en el Liceo una experiencia enriquecedora que los haga cada vez más valiosos para la sociedad.

Desde que nacieron han sido bombardeados por publicidad y propaganda, textos y consignas que pasan directo al subconsciente, sin análisis racional previo; el sistema Neoliberal en que están inmersos los ha acostumbrado al cortoplacismo y a la exigencia como medios para conseguir satisfacción a sus deseos. De la misma manera, este sistema los ha subvalorado continuamente, haciéndolos solamente "consumidores" de lo que una élite les entrega pre-digerido. Les ha negado el uso de un lenguaje adecuado para expresarse, a pesar que el Español es el idioma más rico en palabras y expresiones en todo el mundo. Han estado expuestos a todo tipo de bajezas que la TV muestra día a día y están ávidos por modelos constructivos a seguir.

Apoyar o no apoyar, he ahí el dilema
Como siempre ha sido y será, las acciones que emprenden los jóvenes son todo fuerza, ideales, deseos, anhelos, espíritu; romper barreras y límites es una necesidad tan imperiosa como poco clara, dada la poca experiencia que sus cortos años de vida les ha permitido.

Un joven con espíritu de cambio es el motor del desarrollo de nuevas oportunidades para la sociedad en que está inserto. Asimismo, ese joven puede ver fácilmente frustradas sus esperanzas cuando no encuentra los canales de comunicación que respondan a su sentido de urgencia. Todo padre y toda madre se ha visto más de una vez en la necesidad de frenar los impulsos de alguno de sus hijos y lo ha hecho, no porque desee su mal, sino porque la vida en común así lo exige. La escena del comercial de un Banco durante la última Copa América en que el hijo hace exigencias al padre y éste le dice "no sabes cuánto me cuesta decirte que no" es uno de los signos que a los jóvenes les cuesta entender, porque aún no les ha llegado su tiempo.

Los padres debemos apoyar a nuestros hijos en todo momento, no solamente cuando hay marchas o protestas.
La frase más recurrente de cada Profesor Jefe a cuyas reuniones debí asistir en los últimos 15 años (tengo 3 hijos) siempre fue "apenas ha asistido el XX% de los apoderados", teniendo un XX% siempre menor al 80%. Hubo cursos en que la asistencia era inferior al 50% regularmente. Este es sólo un aspecto, pero está en concordancia con otros igual de importantes: puntualidad, cumplimiento de deberes, responsabilidad en estudios, apoyo en eventos especiales, entre muchos otros. El apoyo y compromiso implica mayor trabajo para los padres, más cansancio y más dificultad, pero es a lo que nos comprometimos cuando decidimos formar familia; el detalle es que no quisimos escuchar (éramos jóvenes) cuando nos advirtieron que ser padres no es un trabajo fácil y que nadie lo enseña.

Los jóvenes y la Sociedad
Existe un gran número de canales para cursar las iniciativas juveniles constructivas, pero en general no son utilizados adecuadamente. Esta misma falta de compromiso de un número importante de padres y apoderados en las actividades formativas de sus hijos hizo que estos últimos sintieran que el esfuerzo no vale la pena. Si sumamos eso a que el Estado de Chile ha sido tradicionalmente asistencialista, ha logrado que un número muy importante de nuestros jóvenes considere que el Gobierno (sin poder definir claramente qué es eso) debe entregar todo y, si no lo hace, es necesario desestabilizarlo (tampoco es muy claro qué significa eso) y protestar.

Cuando mi hijo mayor estaba por egresar del Instituto Nacional, asistí a una charla organizada por un grupo de Universidades donde nos explicaban cómo postular a las diversas becas a que podrían acceder; en esa reunión nos dieron una información que yo no podía creer: el 40% de los alumnos del Instituto Nacional que se matriculó en la Pontificia Universidad Católica de Chile en el año 2009 NO SOLICITÓ BECA ALGUNA, aunque después cayeron en cuenta que las necesitaban. ¿Por qué fue eso? Falta de información, dijeron algunos; ¿cómo pudo ser? No puedo explicarlo porque la información es pública y está disponible en canales normalmente accesibles a los jóvenes (incluso más fácil que para nosotros, los adultos). La única respuesta posible es "desidia".

Pertenecer a un núcleo social requiere esfuerzo y energía. Esfuerzo para informarse cómo hacerlo, cuál es el beneficio de hacerlo y qué tareas demanda; Energía para honrar los compromisos adquiridos al ser parte de la organización.
La contrapartida es el orgullo de pertenecer a ese núcleo social (familia, colegio, club deportivo, asociación benéfica, confesión religiosa, entre otros) y el sentido de pertenencia que ello genera.

Canalizar la energía constructivamente
Un desafío que tenemos entre manos los adultos es atraer a los jóvenes hacia formas constructivas de utilizar sus energías y voluntad.

Estamos tan imbuidos de fútbol que cuesta entender que la Junta de Vecinos, el Centro de Padres y Apoderados, la organización Un Techo Para Chile, la Compañía de Bomberos (por nombrar algunos) son organizaciones al servicio de la comunidad, que rara vez manejan recursos suficientes para contratar empleados y que tienen un impacto extremadamente positivo en las personas y en el núcleo social.
Todas esas iniciativas requieren informarse, aprender y actuar; todas esas labores requieren interés y energía, mientras que interés y energía es lo que a los jóvenes les sobra. Debemos orientarlos mediante el ejemplo para lograr que el resultado sea positivo para el conjunto. Es imprescindible despertarles el sentido de pertenencia a organizaciones positivas que les hagan sentir que son realmente útiles a la sociedad.

En estos días hemos sido testigos de toda clase de declaraciones descalificatorias que exacerban cada día más el sentido de urgencia, usando consignas que poco aportan. Tenemos entre manos la tragedia de alumnos de liceo en huelga de hambre para "forzar al gobierno" a hacer tal o cual cosa. Se nos viene encima la tragedia más grande de otros jóvenes que llaman a sumarse a esta huelga de hambre sin tener la más mínima idea de cómo destroza eso a una familia. ¿Qué hacen los adultos que tienen bajo su responsabilidad a los jóvenes frente a ésto? ¿Se detienen por un momento a pensar el daño que eso le hace a sus hijos y toda su familia, con ningún beneficio para nadie?
Las autoridades de gobierno, mientras tanto, minimizan el sentido de real necesidad de reformas estructurales, demorando casi dos meses en remover a un ministro que no mostraba signos de poner en práctica acuerdos de comienzos de año, haciendo caso omiso y casi burla de lo que la Sociedad en su conjunto le está gritando.

¿Por qué los adultos permiten que los jóvenes tomen estas decisiones radicales que sólo les reportará daño y acrecentará el odio? ¿Es una forma de canalizar sus frustraciones reprimidas en lugar de convertirlas en impulsos de bien común? Adultos: los llamo a asumir la responsabilidad y bajar la tensión para que los jóvenes entiendan que hay vías positivas para lograr los cambios.

El futuro inmediato, un enigma con buenas perspectivas.
La desidia que observamos en los adultos actualmente, así como los supuestos apoyos que hemos podido ver recientemente, hace que los jóvenes sientan que en verdad cambiarán la estructura del Estado en un día. Es una retroalimentación de consignas vacías o de otro tiempo que en nada, absolutamente nada, ayuda a informar mejor o a encontrar soluciones.

En medio de este túnel oscuro y lleno de humo, aparece un punto que tiene cara de ser la salida: el concenso en que la vía democrática es la única posibilidad constructiva de modificar lo que está mal y mejorar lo que está bien.
Quienes peleamos por recuperar la democracia sabemos que la presión violenta que algunos de nuestros jóvenes parecen estar dispuestos a ejercer no serán la llave de la solución al problema de fondo, sino solamente una tragedia que después todos lamentaremos y, muy tarde ya, nos preguntaremos ¿cómo permití que pasara ésto? ¿no aprendí nada de lo que me tocó vivir?

Por supuesto que apoyo a los jóvenes totalmente en sus demandas de cambio hacia un sistema educacional y social realmente inclusivo, igualitario y accesible.
Por supuesto que de ninguna manera apoyaré iniciativas como huelgas de hambre u otras que les hagan daño, porque no son ellos la carne de cañón que deba pagar el costo de los cambios. Nuestra desidia como adultos ya permitió al sistema hacerles demasiado daño y no podemos seguir por esa vía.

He tenido el privilegio de contar con acceso a muchas oportunidades (entre ellas la formación académica), gracias a grandes sacrificios que mis padres y hermanas hicieron en su tiempo y creo que no he honrado suficientemente ese esfuerzo. Siento mi deber en este tiempo servir como catalizador frente a decisiones que toman quienes claramente no tienen posibilidad de entender lo que hacen.

Espero poder reunirme muchas veces con los jóvenes del Liceo 7 y servir a sus intereses en forma civilizada. La anarquía sólo generará más anarquía y nadie verá beneficio en eso, así como las consignas sólo sirven para calentar ánimos, que es justamente lo que menos necesitamos en este tiempo.
En palabras del ex-Primer Ministro Británico Sir Winston Churchill: "De hecho, se ha dicho que la democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando."

domingo, 24 de julio de 2011

Secundarios y Universitarios no son lo mismo

Es difícil aportar con una alternativa de solución que no responda a slogans o a "frases de PenDrive", pero la realidad muestra que, efectivamente, la diferencia entre Estudiantes Secundarios y Universitarios es una verdad tan grande como una Catedral.

Si hay algo en lo que afecta esta gran diferencia es en las alternativas reales de solución a los graves problemas que el Movimiento Social chileno (digo Social porque tengo claro que es mucho más que Estudiantil) ha puesto de manifiesto, en lo que atañe a los Estudiantes.
Hoy existe un alto grado de desconocimiento de los carriles por donde se puede mover el Gobierno para no caer en la anarquía, que solamente nos dañará a todos; la ignorancia tiene muchas causas, pero una muy importante es el "facilismo" en que tendemos a caer. Es más fácil seguir a alguien con consignas entretenidas o pegadoras que informarse, pensar y proponer algo.

Los dirigentes Universitarios tienen una motivación diferente a la de los escolares y es perfectamente lógico que así sea, dado que su realidad es radicalmente diferente de la que viven los estudiantes en un colegio o liceo. Ellos ya pasaron eso y están "en otra".

Por otra parte, los dirigentes Secundarios tienen mucho empuje y tienden a perder el horizonte porque así es la juventud y es bueno que así sea; sin embargo, los escolares están sujetos a un régimen de "año escolar" que les ubica en un punto diferente a los Universitarios. Sus dirigentes, aunque tengan motivaciones genuinas, deben considerar este importante factor.

Asimismo, los escolares no son tan independientes como los Universitarios, fundamentalmente por su minoría de edad y total dependencia económica. En la actualidad, ya no es legal que los escolares trabajen siquiera como empaquetadores de supermercado, porque es sabido que importa más su formación académica para dar más oportunidades.
Allí es donde radica la diferencia fundamental y, si bien a sus dirigentes les puede parecer normal y hasta razonable aparecer en TV junto a los Universitarios, sus realidades son muy diferentes.

El éxito del Movimiento Social
El Movimiento Social ha tenido un éxito rotundo en sus objetivos de poner de manifiesto la necesidad de cambios radicales al Sistema Educacional nacional que lo conviertan en un verdadero medio de desarrollo igualitario. Tan rotundo ha sido el éxito, que ha superado a los propios dirigentes, obligándoles a pensar más allá de sus propias demandas y buscar puntos en común. Aquí es donde han encontrado puntos de convergencia con otros movimientos ciudadanos, potenciándose mutuamente.

Otro aspecto muy exitoso ha sido la generosidad de los dirigentes y participantes, que en gran mayoría tienen claro que los beneficios serán disfrutados a partir de una nueva generación y quienes hoy se movilizan no serán partícipes de estos beneficios, sino en un mínimo que es lo inmediato.

El Gobierno, por otro lado, ha pasado todas las etapas que era obvio pasaría: desde la negación inicial hasta la remoción del Ministro para descomprimir el ambiente y cada vez tiene menos argumentos para seguir su política de hacer oídos sordos a las demandas de la civilidad.

No creo equivocarme si digo que nadie pensó el éxito que tendría este movimiento social en términos de integración, capacidad de convocatoria y logros; no obstante este hecho, es imprescindible poner un paño frío en la frente del movimiento, para evitar que la fiebre del éxito lo consuma.

El peligro de las consignas
Por largos años hemos escuchado consignas como "hasta las últimas consecuencias", donde los guías de cada movimiento llegan hasta las declaraciones y luego entienden que esas "últimas consecuencias" no significan lo mismo para ambas partes en conflicto y deciden hacerse a un lado, dejando a sus seguidores solos.
Claramente, este año ha habido un cambio visible en ese comportamiento: así pudimos ver dirigentes mapuche hacer huelga de hambre para protestar por la injusticia que el Estado estaba cometiendo contra sus hermanos y ellos mismos; esta huelga de hambre estuvo a poquísimo tiempo de ser verdaderamente "hasta las últimas consecuencias". Del mismo modo, hemos visto cómo los líderes del Movimiento Universitario siempre han estado al frente y han sabido manejar las descalificaciones sin separarse. Eso habla muy bien de esta nueva generación de dirigentes.

Si llevamos la situación actual a los estudiantes secundarios, debemos tener en cuenta que, si bien han hecho mucho, están creando un peligroso monstruo que pronto no podrán manejar: la intransigencia.

La real posibilidad de éxito de todos los petitorios emanados de los dirigentes del movimiento deben ser analizada en un contexto centrado y libre de emociones, a fin de que la racionalidad prime en las decisiones. Es comprensible que los dirigentes están cada día más presos de su propio éxito y eso los someta a grandes presiones, como es normal para cada grupo de interés al interior, pero sus decisiones deben estar imbuidas de generosidad y entrega al grupo que representan.

Entendiendo todo lo anterior y siendo un profundo crítico del actual sistema educacional, me siento obligado a buscar información de tantas fuentes como sea posible, hacer un análisis racional y aportar una alternativa de solución que sea útil y alcanzable.

Habiendo trabajado en equipos de ventas por largos años, estoy convencido que el único buen negocio es aquel donde todos los participantes ganan. No digo que todos ganen todo lo que quieren, sino que todos ganen tanto como sea posible.

Amo profundamente a mis hijos, que son el fiel reflejo de lo que mi esposa y yo siempre les hemos querido enseñar: responsabilidad, amor por los demás y por si mismos, lealtad, generosidad, honestidad, justicia, sinceridad, respeto, integridad y conciencia social. Ellos se han formado principalmente en el sistema público municipalizado y dos de ellos estudian carreras universitarias, de acuerdo a lo que quisieron hacer y su esfuerzo personal les brindó. Hemos vivido juntos la experiencia del sistema educacional municipalizado y sabemos que no es la respuesta a las necesidades de equidad que queremos para nuestro País. Quiero lo mejor para ellos, así como para todos los niños y jóvenes de mi querido país.

Conozco por dentro las desigualdades que el sistema actual provoca. Estoy plenamente consciente que el principal factor de desigualdad social es el mínimo compromiso del Estado frente a una responsabilidad básica como el acceso igualitario a un sistema educacional pensado para nivelar hacia arriba. Entiendo a plenitud que ahora es el momento para hacer los cambios radicales que la sociedad exige al sistema.

Ahora, pasado los 40 años, con más racionalidad y con una familia que aún depende de mi esfuerzo diario, puedo mirar más ampliamente el problema y tengo más herramientas que utilizar para la toma de decisiones.

Mi aporte, una voz de alerta
Quiero, de corazón, recomendar a los dirigentes del movimiento secundario que pongan freno a las pasiones y se detengan a pensar racionalmente unos momentos: han llegado a un punto de éxito tal, que sus demandas están públicamente en la mesa de negociaciones y no podrán ser dejadas de lado fácilmente por las autoridades. ¿Pueden ganar algo más que no esté en sus petitorios? Probablemente, podrían seguir eternamente agregando peticiones que hicieran imposible cualquier satisfacción; sin embargo, me parece que la salida más inteligente es la lógica de un buen negocio, o sea, buscar una manera en que todos ganen algo de lo que piden.

Es un hecho que las instituciones de Educación Superior privadas que tienen algo que decir, se unirán al sistema de selección del Consejo de Rectores; dos de ellas (Universidad del Desarrollo y Universidad Mayor) ya lo han hecho. Asimismo, es un hecho que el sistema de Acreditación deberá ser modificado sustancialmente para brindar transparencia y seguridad a los postulantes. También es un hecho que la cantidad de becas será mucho mayor a partir de 2012, así como las tasas de interés de los créditos bajará ostensiblemente. De esta forma, muchos aspectos de corto plazo están cubiertos y en vías de solución. Los de largo plazo siguen estando en la mesa, pero es seguro que serán acordados antes del fin de 2011.

Para los escolares es un hecho que la municipalización llegó a su fin y con ella muere esta forma segregacionista de administración. Ya ha sido muy desacreditada la estructura actual de financiamiento estatal y deberá ser modificada durante la discusión de la Ley de Presupuesto 2012, en noviembre próximo. El crecimiento desmedido de establecimientos particulares con fines de lucro y mala oferta académica será controlado por una nueva oferta de administración inclusiva de los establecimientos públicos, derivada de las modificaciones obligadas que el sistema tendrá.

Por todas las razones que ya expuse, propongo a los dirigentes escolares dar una importante muestra de madurez y real preocupación por sus bases, invitando a cambiar el estado de la movilización desde "En Toma" a "En Alerta", que les permitirá ganar tiempo real de clases, realizar manifestaciones culturales, así como organizar marchas y otras expresiones, sin abandonar la búsqueda de las reivindicaciones fundamentales del Movimiento. Es un estado en que todos ganan lo que necesitan ganar y, con ello, gana el país en conjunto.

Un cambio de fondo, no uno "ahora y a $850"
Dado que una respuesta de fondo a la mayor parte de las demandas requiere cambios a leyes e incluso a la misma Constitución, esos cambios requieren un procedimiento que no vale la pena acelerar, porque sabemos que los proyectos "Marmicoc" resultan pésimos; es requisito básico el tiempo para el correcto procesamiento de cada proyecto de Ley.

Pasando al estado de "En Alerta" todos ganan, porque el Gobierno tiene el tiempo que necesitará para enviar los proyectos de Ley al Congreso, los estudiantes pueden avanzar en su enseñanza y, en especial los alumnos de 4º Medio (que no se salvarán de la PSU) pueden tener una mejor oportunidad de éxito.

Este estado de "En Alerta" debería ser revisado a fines de Septiembre de 2011 (plazo comprometido por el Gobierno para presentar los proyectos de Ley estructurales de la reforma), para analizar si han sido presentados los proyectos de Ley necesarios y, de lo contrario, decidir el camino a tomar, con inclusión y en forma democrática.
Actuar de esta manera le daría incluso mayor legitimidad al movimiento secundario y sería consecuente con sus ideales de generosidad y preocupación por el presente y futuro de los estudiantes.

Es imprescindible revaluar  a la brevedad la legitimidad de la Toma actual por la vía de un nuevo plebiscito y, en adelante, realizar un plebiscito ante cada cambio de escenario, tal como los Universitarios hacen.

El valor de la Democracia
La lección histórica que es necesario que los estudiantes de hoy aprendan es que a la dictadura la derrotamos desde dentro con sus mismas herramientas. El dictador quisio darse legitimidad política internacional y le salió el tiro por la culata. Esa es la misma herramienta que deberán usar los acuales estudiantes: inscribirse en los registros electorales apenas les sea posible y votar (no sirve anular ni dejar en blanco).
Por largos años peleamos para lograr el retorno a la Democracia. Fueron tiempo de violencia a los que no queremos volver, si es que algo somos capaces de aprender de la Historia. Logramos formar la que fue llamada "Asamblea de la Civilidad", que sentó las bases del retorno de nuestro querido Chile al régimen Democrático. Evitemos poner en peligro ese logro que tanto nos costó a tantos chilenos.

Estudiantes: el respeto debe ser en ambas direcciones; la democracia debe ser para todos. Sigan ganando desde bases legítimas y sin eslóganes vacíos de contenido. Sepan explicar sin frases prefabricadas lo que hacen y por qué lo hacen. Respeten a quienes piensan diferente y no personalicen las diferencias.

Padres y Apoderados: apoyar a nuestros hijos conlleva una doble responsabilidad. Significa dar un ejemplo de racionalidad y entendimiento por sobre las pasiones. Es buscar lo más conveniente para ellos, sin descuidar la responsabilidad que tenermos con los que tienen menos que nosotros.

Estudiantes: Es su deber tener el cuidado de no involucrarse con caudillos que tienen sus propios fines, no siempre buscando la ventaja para el grupo que representan, sino buscando servirse de la fuerza/pasividad del grupo para aparecer como líderes. Un verdadero líder tiene la especial precaución de siempre atender los requerimientos de sus seguidores.

Padres y Apoderados: Debemos esforzarnos por ver hacia el futuro de nuestros hijos, cuidando al mismo tiempo el presente. Ellos están bajo nuestra responsabilidad y debemos ser modelos positivos a seguir.

Estudiantes: Exijan atención, respuestas lógicas y democracia a sus dirigentes, en la misma medida que lo exigen de las autoridades nacionales. Tengan cuidado de exigir sin violencia ni descalificaciones personales, sino con respetuosa firmeza.

Padres y Apoderados: Debemos tener siempre presente que la estabilidad de la nación depende también de nosotros. Un gobierno que no puede gobernar desembocará en una anarquía que llevará de seguro a una dictadura. Estoy seguro que no queremos volver a sufrir un gobierno dictatorial, por lo que debemos cuidar lo que hacemos.
Es nuestra responsabilidad como adultos estar presente en TODOS los aspectos de la formación de nuestros hijos y no solamente aprovechar estas manifestaciones para aparecer preocupados.
Participar en su desarrollo es muchísimo más que sólo acompañarlos en marchas y tomas. Actitudes tan simples como asistir a las reuniones de apoderados y participar del Centro de Padres y Apoderados son vitales para entregar los valores mínimos que debemos ofrecer a nuestros hijos: responsabilidad, respeto, preocupación, respaldo y conciencia social.

Todos merecemos un país cada vez mejor, con más respeto a la diversidad, más solidario, inclusivo e igualitario. Ese país que queremos y merecemos depende de nosotros y de nuestro esfuerzo por instaurar la justicia como el máximo valor, desde donde todos podremos en paz y con entendimiento construir un futuro siempre más positivo.